Octubre 1

La vida se nos va en cartas, por Isidora Acevedo . Parte I

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En el presente trabajo se realizarán 2 cartas independientes con sus respectivas respuestas en base a la evaluación Don Quijote de la Mancha y Seda. En éstas el personaje principal del libro Seda les hablará a dos distintas mujeres expresándoles sentimientos, angustias y anhelos. Hará referencia además, al reconocidísimo libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha escrito por Miguel de Cervantes.

CARTA N°1

De: HervéJoncour

Para: Muchacha

Trama: Hervé le contará acerca de sus días, trivialidades, tendrá un carácter de felicidad, esperanza y anhelo. Le hablará de sus deseos e incursiones. Hervé se encontrará concentrado en la creación de su parque, ya no estará trabajando en la seda y nunca mencionará a Hèléne.

Número de palabras: 453

Querida dama,

Comienzo a preguntarme cómo sería si pudiese hablarle directamente, cómo sería si pudiéramos tomarnos un café, ser yo quien le regale de las más finas sedas y ser yo quien la lleve del brazo. Ya varias cartas nos hemos mandado y poco a poco comenzamos a conocernos más íntimamente. Hoy me pregunté mientras realizaba una de las más exquisitas tareas de mi día, beber té y escuchar la más melodiosa música que toca mis oídos como las composiciones del famoso Bordin, ¿Cómo haré que mi parque sea el más hermoso y de todo mi gusto? Y tan solo con recordar una de mis visitas a tu maravillosa mansión, recordé la despampanante jaula de pájaros que HaraKei te había regalado. Eso es lo que quiero, eso es lo que falta para darle vida a mi superfluo parque, ¿Serías tan amable de sugerirme algún pájaro especial?

Me preguntabas en tu carta anterior por el negocio de la seda, por acá en Lavilledieu todo está lento, cuando voy a pasearme por las tiendas veo a los empleados tristes y sin mucha ocupación, además con la ida de Baldabiou ya pocos se interesan y la seda no es de la mejor calidad. Pero a pesar de eso, los encuentros sociales se han hecho más recurrentes y las personas han tenido más tiempo de venir a verme para yo contarles las más deleitantes historias, en donde ellos se imaginarán vivamente el atardecer en el mar,  el sonido de las olas y las maravillas de tu tierra.

Anhelo que estés aquí conmigo para así relatarte las maravillosas composiciones de mi favorito, Víctor Hugo. Además, en uno de mis viajes de vuelta de tu país, compre un inigualableescrito por el famoso Cervantes, Don Quijote de la Mancha. Lo he estado leyendo y me veo reflejado en muchas de sus aventuras. Como yo, él iba viajando por las tierras buscando aventuras, fama y gloria. Yo, en mi búsqueda de huevos, encontré fama, gloria y aventuras. En suma, él tiene una damisela en tierras lejanas a la que quiere impresionar, en mi caso, tú te encuentras en tierras desconocidas y  yo lo único que deseo es tenerte a mi lado. Don Quijote verá maravillas en donde no las hay, y es eso lo que me llena de esperanza. Dama mía, eso es algo que tú me has enseñado. Me has mostrado como ver el mundo de otra manera, a ver felicidad en la pobreza y a ver amor en el desconsuelo.

Muchacha, no te des por vencida, pronto podré ir a buscarte, pronto todo este caos estará resuelto, mantente a salvo y sigue las ordenes de HaraKei, él es el único que puede protegerte.

Con amor,

Hervé.

De: Muchacha

Para: HervéJoncour

Trama: La muchacha le contará sobre lo devastada que se encuentra, perdida, triste y desolada por la guerra. Tendrá una actitud triste y desesperanzada. Mencionará los malos tratos de HaraKei y verá a Hervé como un salvador. Le rogará que la vaya a busca y que se la lleve con él para siempre.

Señor mío,

La carta que me ha escrito me da fuerzas para seguir, leo a diario sus cartas para poder mantener fresca su imagen en mi mente. Lo que está pasando en mi tierra es horrible, el desconsuelo de la gente, la matanza, las bombas. HaraKei me tiene aislada, no fue fácil para el mensajero traerme la carta, tuvo un retraso de algunos días debido a la vigilancia. Esta tierra es un infierno, por favor hágame suya y lléveme a su tierra donde la paz y el dinero reinan con tranquilidad.

Cuando le escribo, sin embargo, puedo olvidarme de aquellas atrocidades y pensar como una europea. Por pájaros me preguntaba, dicen que por allá en el sureste de África hay un pequeño ejemplar de Hypargosniveoguttatus o Amaranta de Peter, un hermoso y extraño pájaro que le dará vida con su canto. Cómo me gustaría ver aquella jaula que usted armará. Como recordará, HaraKei liberó aquellos que me había regalado, debido al estallido de la guerra, nunca más los vi. Eran mi razón, eran lo que me recordaba que si se podía vivir en el pequeño infierno al que me sometí. Señor, prométame que usted nunca se venderá. Esa decisión que yo tomé siendo joven e ingenua, fue la peor, me ha quitado la vida cuando pensé que me la salvaría. Ser presa de un hombre es tan humillante que me doy asco a mí misma. Yo nunca supe lo que era estar vivo hasta que lo vi a usted. Sí, como lo oye, a usted con su costoso traje, libre de ir a una tierra lejana sin saber si volvería o no, eso podría ser un factor de similitud entre usted y yo, ambos emprendimos aventuras con un regreso incierto, la diferencia está en que usted volvió y yo no. Llegó usted aquel primer día con ambición, poder y confianza en sí mismo. Quedé atónita, por más que lo veía, no podía comprender como alguien podía estar tan vacío y pleno a la vez.  Tenía susto, lo podía ver en sus ojos, pero aun así estaba seguro de que estaba en el lugar correcto y que conseguiría lo que deseaba. Finalmente, lo consiguió, tuvo dinero y fama por un tiempo. ¿Cómo es eso? Cuénteme señor mío, ¿Cómo es ser alguien? ¿Cómo es ser nombrado? Fíjese que llevamos meses escribiéndonos y usted aún no se toma la molestia de saber mi nombre, me llama muchacha y dama, pero aun no soy un  quien para usted.

Me apena escuchar que tan precioso objeto como la seda ya no reine en su país, pero me alegra saber que los colores por allá siguen intactos, mas, aquí, ya no quedan más colores que el rojo de la sangre y el negro de la muerte. Desearía ser tan libre como usted de ir al pueblo y tocar las telas sin miedo, olerlas, sentirlas. Recuerdo un tiempo, cuando pequeña, que fui libre. En una pequeña aldea en donde corríamos a pies descalzos sin miedo alguno, en donde gritábamos de felicidad y no de dolor. Por favor señor mío, se lo ruego, venga a buscarme y déjeme correr en sus brazos tan libremente como en aquellos tiempos. Que la pasión sea el amor y  no la guerra.

Quisiera que me contara más de aquel aventurero del que menciona, quisiera poder escuchar a ese tan famoso Bordin del que me habla, quisiera deleitarme con ese favorito de usted Victo Hugo. Cuénteme más de ellos para así sentirme a su lado, reláteme con su atractiva voz y lléveme a mí a recorrer sus aventuras. Me pide que vea lo fantástico en lo fatídico, pero temo que eso no podrá ser posible en este ligar en donde soy víctima del encierro y presa de las bestias.

Señor, el tiempo se acaba y la vida se nos va. Seamos algo en esta vida y vayamos juntos a enfrentar el mundo.

Siempre suya,

Simone.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA N°2

De: HervéJoncour

Para: Hèléne

Trama: Hervé, con tristeza y soledad escribirá esta carta dirigida a su difunta mujer, contándole lo difícil que se le hace vivir sin su compañía y dando a conocer lo dejado que se encuentra. Le preguntará por su carta y le preguntará si ella sintió que él no la amaba. Le pide perdón.Hervé direccionará la carta a París en un sobre color mostaza. Análisis amor.

Amada mía,

Tanto es mi desconsuelo tras tu partida que no logro salir del hogar que tú y yo habíamos formado. Aquel acogedor espacio que tú con tu perfecta delicadeza habías diseñado y hecho tan ameno y tan vivo que daba la impresión de estar siempre habitado, pero que ahora, en tu ausencia, me llena de tristeza y soledad. Siempre hiciste del tiempo algo agradable, tu simpleza y gracia vivirán en mi recuerdo por siempre.

Te pido perdón mi amor, por haberte abandonado largos tiempos en periodos de nuestro matrimonio, por no haber pasado quizás las horas suficientes contigo para apreciar tu belleza. Pero quiero que sepas que, en cada uno de mis viajes estuve pensando en ti y en nadie más, que fuiste mi Dulcinea del Toboso, que viajé y me aventuré a lo desconocido para proveerte a ti todo lo que quisieses, que cada embarcación que tomé fue en tu nombre. Talvez, tu nunca sentiste que fue así, tu nunca supiste que estabas en mi mente diariamente y que cada negociación fue pensando en tu hermosa voz, pero así lo fue Helèné querida, te amé en mi pensar innumerables veces, te ensoñé sin cesar y te suspiré hasta quedar sin aliento. Me sentí herido al recibir tu carta, pensé haber sido suficiente, pensé que con los viajes que encomendé a nuestro amor bastaba, pero no, eres humano y como tal, precisabas algo más carnal, de más apego. Lo entiendo querida, no te preocupes, me dejé llevar por aquél amor propio de la Edad Media, quise ser tu caballero Helèné, lo siento. Siento no haber cumplido con tus expectativas como marido, siento no haberte hecho tan feliz como pensé que te hacía, siento no haber sido capaz de reconocer tu angustia, discúlpame por no ser lo que querías. Pero, con todo esto me surge una pregunta esencial, ¿Por qué no me dejaste amor mío? ¿Por qué me dejaste hacerte sufrir? ¿Por qué no dejaste mi monstruosidad? Oh, Helèné, te fuiste y me dejaste tantas incógnitas, dejaste este mundo sin darme razones para vivir, talvez ahí está tu manera de mostrarme que no se puede vivir en tanta soledad. Así es, me abandonaste para que yo pudiese padecer de la incurable enfermedad del desamparo.

Libre eres tú ahora, lo sé. Cuando te voy a ver, eres soberana de todo tu cuerpo y alma. ¿Cómo se siente? La envidia me carcome al saberlo pero a la vez me lleno de felicidad de saber que al menos uno de los dos así se siente. Pronto me iré fuera de Lavilledieu a alguno de las alejadas chozas a las que alguna vez juntos nos fuimos, allí podré gozar de más placeres y mantenerme más ocupado. Acá ya poco me queda, he terminado el parque, tiene una hermosa jaula con las aves más exóticas e impresionantes del mundo. En eso he gastado toda nuestra fortuna, lo siento, sé que no es una actividad productiva pero me llena de encanto escucharlos cantar en las mañanas y algo de amor ciento alimentarlas y cuidarlas a cada una de manera especial. Así como lo hice contigo, te cuidé de manera especial Helèné.

Finalmente, querida mía, quiero que sepas que mi vida giró en torno a ti y ahora que no estás, ha perdido el sentido.

Buen viaje,

Siempre tuyo,

Hervé

Hervé pone la carta en un sobre color mostaza y lo dirige a Francia. Días después llega la respuesta que tiene dentro unas pequeñas flores azules y está escrito en tinta china.

RESPUESTA

De: Madame Blanche

Para: HervéJoncour

Trama: En el sobre, habrá pequeñas flores azules y Hervé sabrá que esta es su despedida. En esta, Blanche le hablará de las necesidades de la mujer, de las dificultades por las que deben pasar al tener un marido ausente y le explicará que con él, Hèléne fue feliz y sintió que tuvo lo que merecía.

Querido Hervé,

La mujer vive para ser admirada, contentada y venerada. Nosotras estamos en este mundo para crear, ya sea amor, felicidad, tristeza o vida, pero creamos, siempre creamos. El hombre sin las mujeres se desvanece, no tiene razones para vivir, no tiene porqué seguir en este mundo.

Tú, a una mujer tienes y sólo una. Hoy, no está junto a tí físicamente pero vive en tu recuerdo y corazón. El amor es algo imprescindible y enfermizo. Quiero que sepas que cada mujer persigue un amor que cree para ella justo, que busca a un hombre que le haga sentir merecida, la mujer hace su vida según lo que ella se cree merecedora.

Oh Hervé, tu inocencia me conmueve el alma, algo carnal dices, algo de apego le llamas. Pero eso no es amor hombre, eso es mera actividad, lo que la mujer preside es amor, es afecto y eso se demuestra no se da.  No se trata del simple acto sexual el que tu mujer quería, ella buscaba el amor que en este se puede producir, es ahí, en ese momento tal puro y natural en donde se puede hacer la diferencia, en donde puedes darte cuenta si es amor lo que te entregan o es mero placer. Es por esto que, querido señor, debo acusarlo a usted de un animal, porque no fue capaz de sentir como un humano y de transmitirle su amor a la persona que tenía a su lado.

El ser humano es algo cómico, siente y no expresa. Nunca le dijo usted a su mujer los atributos que menciona en su carta, nunca hiso que ella se siéntese especial de ninguna manera. Como bien usted menciona ahora ella es libre, porque por años ella fue presa de su desconsideración. Ahora es libre porque amor tiene, ahora ella puede amarse a sí misma, conocerse y quererse, saber que no es ella la que hiso las cosas mal, que ella no falló, que no fue ella la que no fue suficiente. Pero que cruel es este mundo en donde el alma se nos confunde con la vida y en donde otros nos arrebatan ambas y nos aprisionan sin dejarnos libertad alguna y ahí es en donde la muerte entra más que como una desdicha, como una salvación. La muerte nos quita la vida pero no el alma, nos permite sentir sin responsabilidad y sin ataduras.

Si te preguntas por qué no te dejó, es muy simple. Ella creyó merecer aquel sufrimiento, ella creyó ser tan vacía que merecía el vacío. Tú, en cambio, no te crees merecedor de tanta soledad y es irónico porque fue ella quien siempre quiso compañía y no la tuvo y fuiste tú quien nunca la diste. Tú te alejaste y provocaste aquella soledad. Y si crees que ella te dejó para hacerte sentir como ella sintió, no seas maquiavélico, nadie podría desear tanto mal.

Por lo que más sufrió Helèné fue porque ella no pudo completar su ciclo como mujer. No logró crear vida. Muy seguramente digo que si ella hubiese tenido un hijo tanto mal no le hubieses hecho ya que habría podido compensar el amor que tu no le dabas con el amor que una criatura de su propio vientre le entregaría. Pero, fuiste tan egoísta que no le pudiste dar ninguna fuente de amor. Te reservaste todas sus energías en ti.

Con mucho dolor y resentimiento te escribo esta carta y espero que no te vuelvas a preguntar cosa alguna sobre el sufrimiento de tu mujer.

Con sincero respeto,

Madame Blanche


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Posted Octubre 1, 2014 by Cinthya Gonzalez in category "Destacados

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