Octubre 23

¿Qué Locura me conviene? Comentario de Texto basado en la tragedia “Hamlet” de William Shakespeare, por Rodrigo Ruiz Kaltwasser

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FRAGMENTO DE HAMLET

(ACTO III, Escena IV)

REINA GERTRUDIS: Esto no es más que fantasía. La locura es muy hábil en crear extrañas imágenes.

HAMLET: ¡Locura?! Mi pulso late con un ritmo sano y normal, exactamente como el tuyo. Nada de lo que he dicho es producto de la locura. Ponme a prueba y repetiré una a una todas mis palabras; cosa que un loco no podría hacer. Por favor, madre mía no apliques a tu alma la unción halagadora de creer que todo es producto de mi locura y no tu pecado el que habla. Confiesa al cielo tu delito, arrepiéntete del pasado y cuídate de lo que viene. No eches más estiércol a la maleza porque la harás crecer. Perdona mi sincera virtud; en estos tiempos, la virtud debe pedir perdón al vicio, arrodillarse ante él, halagarlo y rogarle para hacerle bien.

REINA GERTRUDIS: ¡Ay, Hamlet, me partes el corazón en dos mitades!

HAMLET: Arroja entonces la peor parte y vive más pura con la que te quede. ¡Buenas noches! Y no vuelvas al lecho de mi tío; si no tienes virtud, al menos aparéntala. La rutina es un monstruo que consume todos los sentimientos; además de demonio es también ángel, pues a las buenas acciones les da un aire de facilidad que las hace parecer espontáneas. Contente esta noche: este esfuerzo te hará más fácil la próxima abstinencia, y la siguiente lo será aún más, pues el hábito puede cambiar el sello de la naturaleza, reprimir al diablo y alejarlo de nuestras acciones con maravilloso poder. Buenas noches, de nuevo. Y cuando de verdad desees la bendición del cielo, seré yo quien pida la tuya.

Este fragmento es un diálogo perteneciente a Hamlet (1599-1601), obra dramática barroca del inglés William Shakespeare. El tema general de la tragedia es la traición y la venganza.

El fragmento que voy a analizar me llamó la atención por la forma en que los personajes, en este caso Gertrudis y Hamlet, interpretaran el concepto de locura, es decir, se evidencia el punto de vista de cada uno sobre lo qué es la demencia y sus manifestaciones.

La idea de “locura” ha ido cambiando a lo largo de la historia de la sicología. En nuestros días es más común referirnos a este concepto de una manera más “correcta” y “sutil”. Así por ejemplo, hoy en día es preferible referirse a éste como un “trastorno mental” o una “desconexión de la realidad”. Con ello, los especialistas se refieren a un cambio en el curso normal, ya sea de nuestro estado de ánimo o de nuestra percepción de la vida.

Hoy en día, a diferencia de lo que sucedía en la época de Shakespeare, sabemos que la demencia o estado de “locura” también puede ser causada por una carga biológica heredada o por una deficiencia físico-química en nuestro organismo. Es decir, los trastornos mentales pueden ser producidos tanto por interpretaciones erróneas de la realidad, o malformaciones en la personalidad producto de la infancia; como por razones biológicas que se escapan a la mente del paciente, causa suficientes para hacerlo  vulnerable a padecer el trastorno.

Ahora bien, volviendo al fragmento, el personaje protagonista, Hamlet, se encuentra discutiendo en una habitación con la reina Gertrudis, su madre. Hamlet le habla sobre la locura y descaro que ha tenido ésta por haber cometido el asesinato de su padre. Por su parte, la reina lo contradice diciéndole que él está aún más loco por ver espíritus (recordemos que el fantasma del Rey Hamlet se le ha manifestado al joven príncipe en otras ocasiones y, justamente en el diálogo que sostiene con su madre, éste asegura estar viendo al rey de nuevo).

Llama la atención entonces la idea de locura que pone de manifiesto Shakespeare en boca de Hamlet en esta escena: es más loco quien no reconoce sus faltas que quien dice ver espíritus. Como mencioné arriba, hoy en día llamamos locos a los que tienen trastornos del estado ánimo, trastornos inducidos por sustancias (drogas), personalidad (el humor), sucesos de la infancia (algún hecho de violencia o abuso). Así mismo, llamamos locos a quienes cambian de humor rápido (bipolares), a quienes no controlan sus impulsos, a los esquizofrénicos, a los asesinos y un sinfín de cosas más. Es decir, en nuestros días, creemos tener una  base para entender la cordura, una plataforma de “normalidad” del común de la población; la cual nos permite diferenciar lo que es “normal” en nuestra cultura y detectar si existe o no un problema biológico o neurológico que esté causando problemas o trastornos psíquicos a la persona.

En este fragmento, Gertrudis y Hamlet se encuentran  en el dormitorio de la reina. En esta cita no hay acotaciones que nos den pistas sobre la situación que se vive en aquel momento, sin embargo, sabemos de la tensión que hay entre ambos: quién está más loco.

Así mismo, leyendo con detenimiento el diálogo y las palabras siguientes (que no he citado), podemos notar algunos aspectos relevantes de la personalidad de ambos: la madre entrega respuestas rápidas, cortas y manipuladoras; en cambio, el príncipe, responde de manera larga, reflexiva y analítica. De esto se puede deducir que la reina es concreta, práctica y fría; por su parte, Hamlet es reflexivo, intenso y profundo.

“Esto no es más que fantasía”, dice Gertrudis al protagonista en cuanto éste ve el espectro de su padre en la habitación. Con estas palabras se puede ver que la reina trata de loco a Hamlet por ver fantasmas. Sin embargo, Shakespeare, por medio de la agudeza mental de Hamlet, nos hace reflexionar en torno a esta idea. Entonces habría que preguntarse quién es en realidad el loco aquí. La respuesta es evidente a los ojos del lector: La reina Gertrudis está más loca puesto que ha asesinado a su esposo, se ha casado con su cuñado y, peor aún, no ha sido capaz de reconocer sus faltas ante su astuto hijo.

Siguiendo con el fragmento, Hamlet le demuestra a ella que no está loco y que su juicio hacia él es erróneo, es más, la incita a que lo ponga a prueba: “Mi pulso late con un ritmo sano y normal, exactamente como el tuyo. Nada de lo que he dicho es producto de la locura. Ponme a prueba y repetiré una a una todas mis palabras; cosa que un loco no podría hacer”.  Después veremos cómo el primogénito demuestra que no se le puede enjuiciar de loco, pues el acto macabro de ella es mucho más extravagante y demente que el de ver espíritus.  Asimismo, el joven le plantea un dilema a la madre: le dice que por lo menos “aparente la virtud”, que “arroje su peor parte”, “que no eche más estiércol a la maleza porque la hará crecer”  y que confíe en que si lo hace ahora, el hábito de las buenas acciones hará que la próxima vez le sea más fácil abstenerse del mal. Del mismo modo, le hace saber que si en algún momento ella se arrepiente, será él finalmente el único que podrá pedir su bendición al cielo por ella: “Y cuando de verdad desees la bendición del cielo, seré yo quien pida la tuya.”

Como se ve a lo largo de la obra, la intención de Shakespeare es la de jugar con el lector/espectador en todo momento. Poco se sabe sobre cuándo Hamlet llevará a cabo su propósito de revelar la verdad sobre la muerte de su padre ni cómo llevará a cabo su macabra venganza. Además, parece que el dramaturgo pretende dilatar la acción durante toda la obra. En un principio, Shakespeare nos quiere hacer creer que el protagonista está loco, que la muerte de su padre le ha desencadenado una profunda depresión. Sin embargo,  en cuanto más se avanza en la historia, el lector se puede ir dando cuenta de que esta locura de Hamlet no es más que una manera de castigar a la reina y a su tío Claudio; fingiendo demencia y haciéndose el desentendido del asesinato.

Sumándose a lo anterior, es de notar la visión que cada personaje de la obra tiene sobre la razón de la locura de Hamlet. Así por ejemplo, para Polonio, chambelán del reino, su origen es el amor que Ofelia le ha negado por orden expresa suya y los consejos de su hermano, Laertes; para su madre, la reina Gertrudis, ésta tiene origen en su corto duelo y su apresurado matrimonio con Claudio, hermano del rey muerto; para sus amigos Rosencrantz y Guildenstern, la demencia tiene por causa la ambición por el trono que le correspondería por línea de sucesión; pero para Claudio, cuya conciencia lo acusa y no le permite descansar ni orar, la locura del príncipe es peligrosa debe ser vigilada.

En este fragmento se lee “¡Ay, Hamlet, me partes el corazón en dos mitades!”. Gertrudis “se aflige” por las palabras de su hijo, pero en realidad el lector sabe que se trata de una farsa causada por el miedo a ser descubierta. Inmediatamente Hamlet se refiere a ella como que no tiene virtud y se lo recalca irónicamente, diciéndole que hasta el ángel tiene demonios en su interior o en otras palabras, que hasta el mismo demonio se manifiesta como ángel.

 

En conclusión, en este fragmento de Hamlet se puede ver lo vil que puede llegar a ser el ser humano por la  ambición  de  obtener su  propio beneficio. Asimismo, la idea de locura que nos presenta Shakespeare en esta cita es una maravillosa forma de hacernos entrar en la realidad de que debemos arrepentirnos de nuestros actos. Concepto que difiere sustancialmente con lo que pensamos y entendemos hoy en día.

Como reflexión final,  puedo decir que, como dicen por ahí, los “locos” pueden ser los más cuerdos. Tal vez son más cuerdos quienes se alejan de lo “común”, quienes piensan y actúan de acuerdo a su propio ser y  a sus propios deseos; pero los hemos aislado y les hemos temido porque se atreven a cuestionar lo que hemos determinado como “normal”. Es entonces que creo que el loco es el valiente, el que se afirma en su ser y actúa según su propia moral y convencimiento del bien.

Nuestra sociedad ha establecido los límites entre quien se encuentra  chiflado y quien se encuentra dentro de la aparente normalidad; pero ha dejado de lado la moralidad que subyace en el interior de nuestro ser y que se convierte a la larga, en nuestra motivación para actuar.


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Posted Octubre 23, 2014 by Cinthya Gonzalez in category "Destacados

6 COMMENTS :

  1. By Pablo Alvarez Dueñasº on

    Te quiero felicitar por este muy buen comentario de texto, la manera en que lograste profundizar un tema tan simple o una palabra tan corta, como ¨la locura¨. Me hubiese gustado mas que te hubieses internado mas en la vida del autor o que hubieses hablado mas del contexto en el cual se escribio.

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  2. By Reinaldo Abarca on

    Antes de comenzar con el comentario, quisiera darte mis felicitaciones por este excelente trabajo. Se ve reflejado todo el esfuerzo que le pusiste y de verdad esta buenisimo. Me parece interesante el énfasis que le diste al tema de la locura y las diferentes visiones que expusiste en este trabajo sobre este tema.

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  3. By Josefa Haye on

    Encuentro que es un comentario muy completo y bien redactado. Ahora bien, el tema de la insanidad mental siendo al final la verdadera y más pura cordura, es un punto que podría explicitarse y desarrollarse más a lo largo del texto. Esto se debe a que es un ‘plot twist’ y un nuevo matiz al análisis.

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  4. By Valeria Pozo on

    Qué interesante la reflexión que haces aquí y llama la atención tu idea de que los menos cuerdos no siempre están equivocados. Me recuerda a los muchos científicos que también parecían tener ideas poco cuerdas y que finalmente resultaron ser un gran aporte al conocimiento. Muy inspirador.

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  5. By Megan on

    Me gusta mucho este comentario de texto, ya que se centra en un tema en el cual no muchos se fijan en ese fragmento. Por lo general se hablaría sobre la relación entre madre e hijo y cómo llegaron a ser tan distantes. Pero se aborda el tema de la locura, y me ayudó a percatarme de cosas que no había visto antes, como el hecho de que la reina Gertrudis en realidad había sido cómplice de la muerte de su esposo, y también cómo cada personaje piensa que la locura de Hamlet proviene de algo relacionado con ellos, como Polonio con su hija, y la reina con su nueva relación. Me interesó leerlo, no me aburrí para nada.

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  6. By trinidad aljaro on

    Rodrigo, excelente trabajo y muy buena reflexión sobre la forma en la que Shakespeare nos presenta el tema de la demencia en su obra Hamlet. Ademas, la conclusión nos lleva a cuestionar lo que realmente significa la locura y la connotación negativa que tiene en la sociedad, olvidando que parte de esta se puede deber a que la persona solo sigue a sus propios instintos.
    Por otra parte, es interesante la forma en que ves el personaje de Gertudris, otorgándole en gran parte a ella la culpa. Sin embargo, viendolo de otro punto de vista, la reina podría ser considerada una mas de las victimas en esta historia. Siendo que tanto hoy en día como antes, las mujeres son obligadas y/o convencidas a actuar de una forma con la cual no están completamente de acuerdo, tan solo por la influencia masculina, en este caso. El amor y la pasión por el otro, la llevan a cometer locuras.
    Para terminar, me habría gustado que hablaras sobre el significado de los espíritus y las cosas impalpables, y si estas están vinculadas con la locura hoy en día.

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